
Las Velas Me Dieron Migrañas... Y Una Idea De Negocio
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¿Conoces esa sensación de encender una vela después de un día largo? Esa que te hace sentir como un adulto que tiene su vida completamente bajo control. Sí, yo también. Mi rutina después del trabajo era muy sencilla: llegar a casa, encender una vela con un buen aroma y sumergirme de lleno en mi libro.
Excepto que, (giro inesperado): mis velas me estaban provocando migrañas.
Al principio, hice lo que cualquier persona racional haría: ignoré el problema. (Tal vez necesitaba más café. ¿O menos café? ¿Más sueño? ¿Menos estrés?). Pero después de semanas y meses luchando contra dolores de cabeza insoportables, finalmente me di cuenta. Mi hogar, mi santuario, era en realidad una cámara de gases tóxicos. ¿Dramática? Tal vez. Pero una vez que empecé a investigar, me di cuenta de que muchas velas contienen químicos como parabenos, ftalatos y fragancias artificiales que pueden provocar dolores de cabeza, alergias e incluso afectar a tus hormonas.
Así que ahí estaba yo, teniendo una crisis de identidad inducida por las velas. ¿Dejaba de lado mi amor por las velas aromáticas? ¿Aceptaba tener una vida triste sin fragancias? Pensarlo era deprimente.
Y entonces, se me ocurrió: ¿Y si hiciera mis propias velas?
No cualquier vela, sino unas que olieran increíble, se quemaran de manera limpia y no vinieran con migrañas como efecto secundario. Esa pequeña chispa (sí, espero que hayas apreciado mi juego de palabras) se convirtió en algo más grande. Porque seamos sinceras, ¿por qué iba a detenerme con la primera idea? Antes de darme cuenta, mi visión creció hasta convertirse en una marca de bienestar para el hogar, incluyendo fundas de almohada de seda, pijamas y todos esos pequeños detalles que hacen que quedarse en casa sea igual que una experiencia de cinco estrellas en el mejor hotel.
Ya no se trataba solo de vender velas; se trataba de crear todo un estilo de vida.
Amo Quedarme En Casa (Y Mi Caniche Aprueba Lo Que Hago)
Mira, seré la primera en admitirlo: en el fondo, soy una persona muy casera. Algunas personas prefieren socializar: brunch, eventos llenos de gente, cumpleaños... ¿Yo? Yo prefiero una manta suave, una taza de té caliente y el dulce, dulce silencio de mi propio espacio. ¿Mi idea de una noche salvaje? Quedarme en casa, encender una vela y fingir que vivo en una película de Nancy Meyers.
Y si salgo de casa, que sepas que estoy contando los minutos para volver.
Así que, naturalmente, cuando empecé este negocio, no solo pensaba en velas; pensaba en todo lo que hace que quedarse en casa se convierta en toda una experiencia. Productos que convierten tu hogar en un lugar sagrado, ya sea para relajarte después de un día largo o para evitar la interacción social por tercera vez en la semana. (Sin juicios, te apoyo).
Pero hubo un detalle más que terminó de convencerme: mi caniche.
Si alguna vez has tenido un perro, sabes que te siguen a todas partes. El mío es, básicamente, mi sombra. Así que cuando descubrí que muchas velas liberan toxinas que pueden ser dañinas para las mascotas, supe que tenía que crear algo mejor. No solo para mí, sino para todas las amantes de mascotas que quieran que su casa huela (muy) bien sin poner en riesgo la salud de sus peludos.
Y así nació Herriet: para personas que aman estar en casa, las que disfrutan de momentos de desconexión, las que aprencian todos los buenos detalles, las amantes de las velas y las personas que prefieren la compañía de sus mascotas sobre la mayoría de los humanos.
Entonces… ¿Ha Merecido La Pena?
Mil veces sí.
Emprender no es para los débiles (ni para quienes disfrutan de cosas como “fines de semana” o “equilibrio entre trabajo y vida”), pero también es lo más gratificante que he hecho. He aprendido más en estos últimos años que en una década trabajando en otras empresas. He construido algo en lo que realmente creo y diseño productos que mejoran la vida de las personas.
Sí, trabajo más que nunca. Pero al menos ahora, el cansancio viene con propósito… y sin dolores de cabeza.
¿Lo haría todo de nuevo? Sin duda.
¿Lanzaría 10 productos a la vez otra vez? Absolutamente no. (Esta historia me la reservo para otro blog).
Y si estás pensando en si empezar a trabajar en esa idea que se te ha ocurrido, si estás esperando al momento perfecto para empezar… aquí tienes tu señal. Hazlo. (Preferiblemente sin la parte de las migrañas).